EL ACCIDENTE EN ADAMUZ FRENTE AL NECESARIO Y EFICAZ MALLADO DE LA RED FERROVIARIA
El terrible accidente entre dos composiciones ferroviarias de alta velocidad en Adamuz, con casi doscientas víctimas entre fallecidos y heridos, nos lleva a un extremo de tristeza y dolor irreparable para todos. Vaya por delante nuestro pésame a las familias afectadas y, ojalá, la recuperación de los heridos sea pronta y favorable.
Lo primero, sin duda, es el dolor social y el duelo de los afectados. Lo segundo, claro está, esclarecer las causas y determinar con precisión las responsabilidades. Lo tercero, por aquí es donde la Plataforma por un Tren que Vertebre el Territorio y Enfríe el Planeta de Extremadura quiere manifestarse, consiste en dejar clara su postura sobre la injusta realidad –por inadecuada- de la estructura radiocéntrica ferroviaria española, lejos de la interoperatividad y conectividad eficiente del sistema centroeuropeo, como refleja esta imagen de Inter Rail.
La concentración de infraestructuras, especialmente en este caso la ferroviaria, por unos ejes territoriales inamovibles en el tiempo y territorialmente desequilibrados nos lleva a “volver como otras tantas veces” a reivindicar el mallado y distribución racional de las redes. Porque es sabido y patente el esfuerzo inversor durante décadas en AVE, lo que condenó al ferrocarril convencional a la indigencia y desinversión. Bien es cierto que ahora las tornas empiezan a reequilibrarse. Es decir, persistió una estrategia sesgada contra las relaciones de Cercanías, media distancia y mercancías.
Y, en nuestro caso, el oeste peninsular, dejado a su suerte por los gestores del Ministerio de Transporte durante décadas, ha llegado al límite de abandono, pues la demandada Reapertura ferroviaria por el Ocidente Peninsular “ni está, ni se la espera”. La capitalidad de Madrid frente a las periferias (especialmente Extremadura) pesa demasiado y, más aún, en las infraestructuras básicas como ejes de desarrollo.
El caos que se ha generado hacia el sur del país anulando las conexiones con Cádiz, Granada, Málaga, Huelva, Sevilla y Córdoba bien se podría compensar si fueran operativos los desvíos por el Tren Convencional a través de Jaén o por Extremadura desde Cáceres o Puertollano hacia Mérida y Sevilla. Pero claro, esa conectividad NO ESTÁ programada, ni estará a corto plazo agravada por las diferencias de ejes de las vías. Lo duro y realista es que estas incidencias podrían repetirse a esas velocidades de circulación que siempre, desde los defensores del ferrocarril convencional, hemos tachado de absurdas, costosas e insostenibles. Además, la fatiga de la infraestructura fija y rodante también en la Alta Velocidad ya ha sido denunciada por profesionales de la circulación y de la inspección, porque:
· Hay que mantener el Tren Convencional a Velocidad Alta (200 km/h), compensando la red en su conjunto.
· Hay que bajarse de las alturas y atender con los recursos adecuados a las relaciones y rutas convencionales existentes, tan demandadas como posibles. Nunca ha sido justo que el 6% de las relaciones de viajeros detraigan durante décadas casi todo el presupuesto ferroviario, incluidos los desplazamientos de las mercancías. Un gobierno progresista –o no progresista-, debe apoyar, mantener y apadrinar un modo de transporte público real, que es el de la mayoría, y el que hace parada en las comarcas y conecta la gran parte de los viajeros: en especial, las relaciones cercanías y las de medias distancias.
“España necesita una red ferroviaria básica potente, coherente, muy tupida, que cubra todos los territorios, no solo las ciudades importantes o las capitales de provincia. Esa política de todo AVE no es la que necesitaba nuestra sociedad”, afirma el portavoz de la Coordinadora Estatal Por un Tren que Vertebre el Territorio y Enfríe el Planeta, J.L. Ordóñez.
Y aprovechamos -porque nos va el progreso en ello-, para denunciar el lento, sesgado, irreal e injusto proceso del Estudio de Viabilidad de la Recuperación de la Ruta de la Plata entre Plasencia y Astorga, y decimos más: la Ruta de la Plata entre Gijón y Sevilla. La hemeroteca reciente nos va preparando para aceptar suaves misivas hacia un hecho injusto y antisocial, o sea, postergar obras y proyectos hacia 2050, cuando se NECESITA YA, incluso para recuperar relaciones peninsulares por desgraciados y dolorosos accidentes. Es decir, formar parte de la estrategia peninsular en general y como modo de transporte barato y sostenible dentro de la Red Transeuropea Básica Ampliada para 2040.
¡¡¡ Ruta de la Plata, REAPERTURA YA!!!
